#28.09.21. PR. ENRIQUE SABIO “INJUSTO PERO NECESARIO”

A lo largo de estos años seguramente pensaste que lo que te sucedía era injusto. Durante todo este tiempo en este proceso quisiste abandonar todo…

 ¿Sabés las veces que a los pastores nos pasa lo mismo? ¡Queremos tirar la toalla! 

Fué necesario cada lucha que pasaste, porque algo se estaba forjando en vos.

SALMOS 118

8 Mejor es confiar en Jehová, que confiar en el hombre. 9 Mejor es confiar en Jehová que confiar en príncipes. 10 Todas las naciones me rodearon; Más en el nombre de Jehová yo las destruiré. 11 Me rodearon y me asediaron mas en el nombre de Jehová yo las destruiré. 12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos; mas en el nombre de Jehová yo las destruiré. 13 Me empujaste con violencia para que cayese, pero me ayudó Jehová.

Cuando leemos este pasaje veo al Salmista que escribe como si fuera fácil. Nos tenemos que dar cuenta que en este camino hay cosas injustas, que son necesarias. 

El salmista cuando escribe esto parece “Rambo” diciendo: ¡los voy a matar a todos!. Pero vino alguien, lo empujó violentamente.

El Señor nos dijo, voy a seguir trabajando porque te voy a empujar, para que veas que yo puedo solucionar lo que sea.

 Pero él usa situaciones para empujarte, porque en cada una de ellas te va ayudar.

Debemos cambiar la palabra injusto por “proceso”, confiar en Dios yque él te va ayudar. Cuando entendemos que lo que te trajo hasta aquí fue esa situación, ese problema, es entender que mañana vas a llegar a mucho más. Pero prepárate para lo que viene. Hay veces en la que Dios nos empuja porque nosotros no tomamos las decisiones.

Fue injusto que muera Abel. Lo único que hizo Abel fue presentar una ofrenda que agradó a Dios. Y por eso Caín se levantó en ira y lo mató. 

Alguien tuvo que sufrir injusticia, pero esa injusticia sirvió para desatar un mensaje necesario.

Fue injusto lo que le hicieron a José sus hermanos, simplemente tuvo un sueño, una revelación de parte de Dios.

Fue injusto lo que le pasó a David. Fue injusto que un rey al cual le salvó la vida, quiera matarlo por una canción. Fue injusto pero “necesario”.

Estas situaciones son las que te hacen mirar al cielo, esta situaciones se convierten en gasolina, que sólo te hacen mirar a él, y eso que parecía injusto se convierte en algo necesario para que crezcas.

Fue injusto lo que le pasó a Daniel. El se cuidaba en todo y lo tiraron a los leones.

 Hay gente que cree que por venir a la iglesia no va a pasar por situaciones injustas. 

Sadrac, Mesac y  Abednego, dijeron, ”Jehová nos va a librar”, pero Dios no los libró del horno por que la promesa de él, no es librarte del horno, sino que las llamas no ardan en tí. 

A veces es necesario los momentos tristes y de llanto. Pero son ladrillos sólidos para edificar la casa. Esos momentos son necesarios para traerte hasta tu presente.

“Estos son momentos para gente hambrienta de Dios” .

Cuando las situaciones nos toca a nosotros, cuando el muerto lo tenemos en casa, cuando nuestros hijos son drogadictos, nosotros decimos que no es justo.

Lo que le pasó a Job fue injusto. No era una persona que contradecía el plan de Dios o que sólo venía los domingos a la iglesia. Él era Job, una persoba intachable para Dios, pero terminó sarnoso. Muchos atacan a la mujer de Job. Pero esa mujer estaba desesperada, perdió a sus hijos, perdió sus bienes y su marido enfermo. 

¿Cómo es esto? si soy un apartado de Dios, un elegido de Dios, ¿cómo puede pasarme esto?

Muchas veces los pastores queremos abandonar todo. Nosotros también sufrimos, también nos cansamos, también tenemos hambre. Pero hoy cuando entro a mi iglesia y veo todo lo que tenemos digo ¡Fué necesario!.

 Muchas veces decimos Señor esto no lo merezco, pero Dios trabajó en nuestro corazón. Tal vez fué  injusto en nuestra mente natural, pero cuando veo los sueños que tengo digo “agarrate”. Tal vez sea injusto lo que estoy por pasar, pero seguro que es necesario para alcanzar lo que Dios tiene para mi vida.

HECHOS 14:20 Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. 21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Pablo era un hombre importante en el imperio romano, que perseguía a los cristianos, los mataba, pero ahora la situación era diferente, a él lo perseguían. A Pablo lo apedrearon y lo arrastraron hasta que pensaron que estaba muerto. Si a Pablo le paso esto, sus seguidores seguramente pensarían, ¿que van a hacer con nosotros?.

Cuando se recuperó, Pablo dijo, vamos a Lista, al mismo lugar donde nos apedrearon donde aún no terminamos de llevar el mensaje.

Entonces encontramos que algo injusto fue necesario para hacerte entender que más allá de que alguien te tire cascote, te desprecie, el plan de Dios para tu vida sigue intacto y te dice: “si tomas de mi mano te voy a llevar al lugar correcto y te voy a establecer en el ministerio que yo elegí para tu vida”.

Las luchas no vienen para matar sino para direccionar.

Cada circunstancia es necesaria para saber donde estás parado.

Todo es necesario para moldear el carácter de Cristo en nosotros.

¡Hay cosas que nuestra mente natural no logra entender, pero son necesarias!

Dejar un comentario