PARÁBOLA DE LA LEVADURA
Estamos hablando del Reino de Dios; hoy vamos por la cuarta parábola.
Entendemos que no solo es una oración sino un mandato bajo responsabilidad de la iglesia:“ venga a nosotros tu reino”.
Somos los encargados de traer el reino con nuestras actitudes, compromiso; somos nosotros los que con nuestra presencia y nuestras buenas obras hacemos que se vea la gloria de Dios.
Somos los encargados de establecer el reino de Dios en la tierra.
Todo lo que tiene que ver con el reino de Dios funciona con el principio de siembra y cosecha.
LUCAS CAP 13:20 20 Y volvió a decir: ¿A qué compararé el reino de Dios? 21 Es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo hubo fermentado.
El reino de los cielos es medible , es comparable; se puede evaluar.El reino de los cielos implica que cuando los demás nos vean tienen que comparar como eramos antes y como somos ahora.
Antes pensaba de una manera y hoy pienso diferente.
Es necesaria la transformación; todos los días debemos vernos un poquito mejor hasta llegar a la obra completa.
Proverbio 4: 18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Siempre en aumento; No al conformismo; No a la mediocridad. Siempre a la excelencia. Siempre según las medidas de su posibilidad darle a Dios lo mejor.
Una vida comparable, medible y en aumento.
La levadura es un transformador, es algo que cambia el lugar donde está; es un resultado que no vuelve para atrás.
El reino es un agente de cambio, es un catalizador; el reino te transforma y no podes volver atrás.
En este pasaje de Lucas 13:21 habla de hacer una tarea; tiene un impacto doméstico; es hacia adentro de nuestra casa. El reino de Dios también se experimenta en nuestro interior. Es en nuestra relación diaria, en nuestra intimidad, con nuestra familia.
El reino de los cielos tiene un concepto doméstico.
El reino es inclusivo: todo aquel que se acerca será transformado y bendecido. Somos responsables de lo que pase en nuestras vidas.
Cuando usted mezcla la levadura con la harina no la ve más; Pero ve el efecto que esta provoca.
EL reino de Dios es aunque pases desapercibido; el impacto de lo que hiciste no pase desapercibido. Es para que se vea el efecto del impacto de su transformación.
No es para ser vistos, sino para que se vea su efecto.
Cuando este pasaje nos habla de 3 medidas nos está hablando de la integridad del ser humano y Dios manifestándose en eso.
El Reino de los cielos impacta y transforma toda tu vida: lo económico, emocional, físico, laboral, espiritual.
Este pasaje termina diciendo que esconde la levadura hasta que todo fue fermentado. La levadura trabaja por sí sola, se activa y trae un crecimiento.
Cuando la levadura entra en contacto con el mundo real entra en crecimiento, todo es transformado, todo es contaminado, todo es afectado.
Cuando usted hace lo que tiene que hacer; cuando entra en actividad, cuando está en medio de la gente como cuando al paralítico lo metieron desde el techo “en medio de la gente” y hubo transformación y sanidad. Así como la mujer de flujo de sangre se empezó a mezclar en “medio de la gente” y dijo si tan solo tocara el borde de su manto seré sana; Y Jesús no se entero y el milagro sucedió.
Cuando la iglesia está activa en medio de la gente empieza a generar una transformación que no para; la temperatura espiritual comienza a aumentar; nunca se vuelve a hacer lo mismo y todo el lugar donde te moves es transformado. Todo es infectado y es fermentado. Así es la iglesia, así es la vida cuando te dedicas a establecer el Reino de Dios. Crecimiento y expansión
