EL GOBIERNO QUE NOS MERECEMOS

1 Timoteo 2:1-4 (NTV)

“…, te ruego que ores por todos los seres humanos. Pídele a Dios que los ayude; intercede en su favor, y da gracias por ellos.  Ora de ese modo por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a Dios y la dignidad. Esto es bueno y le agrada a Dios nuestro Salvador,…”

Durante mucho tiempo como cristianos hemos sostenido la idea de que no nos corresponde involucrarnos en política. Que somos ministros de Dios y no de los hombres y que nuestra ciudadanía está en los cielos. Argumentamos que solo se nos pide orar por “quienes están en eminencia (autoridad)” y nada más que orar y no preocuparnos más por el asunto. 

Esto es cierto visto desde la postura de la iglesia como institución. Si bien va a encontrar iglesias a nuestro alrededor y pastores incluso que proclaman abiertamente sobre una posición política y animan a votar por uno u otro candidato, esa no es la función de la iglesia. Usted puede suponer, deducir o imaginar ni posición política pero no va a recibir de mi parte que le diga a quién debe votar (¡capaz le digo a quien no!)

Pero como cristianos a nivel personal e individual, usted tiene todo el derecho de involucrarse, participar, militar en política; y aunque eso no suceda, tiene la responsabilidad de involucrarse en la toma de decisiones de la nación.

Como cristianos estamos obligados por la Palabra de Dios a respetar y sujetarnos a aquellos que nos gobiernan, eso mismo nos hace responsables de quienes son estos, ya que ellos acceden a los cargos públicos a través de nuestro voto.

Romanos 13:1-2,5 (NTV)

“Toda persona debe someterse a las autoridades de gobierno, pues toda autoridad proviene de Dios, y los que ocupan puestos de autoridad están allí colocados por Dios. Por lo tanto, cualquiera que se rebele contra la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido, y será castigado. […] Por eso tienes que someterte a ellas, no solo para evitar el castigo, sino para mantener tu conciencia limpia.”

No alcanza con quejarnos, no es suficiente con orar por ellos, tampoco es la solución cruzarnos de brazos y mirar a otro lado; tenemos el deber de examinar a quien le entregamos nuestra confianza y le damos el poder, en nuestro nombre, de tomar decisiones que afectarán el destino de los próximos años de la vida social, política, moral y económica de nuestra Nación. Alguien dijo alguna vez: “tenemos el gobierno que nos merecemos” y esto es totalmente cierto, ya que somos nosotros quienes los ponemos en ese lugar.

Sí, somos los responsables de quienes ocupan los cargos de Presidente, Vice-Presidente, Gobernador, Vice-Gobernador, Intendente, Diputado, Senador y Concejal.

También la iglesia ha cometido el error de decir que Dios pone y saca a los gobiernos, entonces que los que están son puestos por él y nada podemos hacer. Eso malinterpretando Romanos 13 y Daniel 2:20.

Daniel 2:20 (NTV)

“y dijo: «Alabado sea el nombre de Dios por siempre y para siempre, porque a él pertenecen toda la sabiduría y todo el poder. 21 Él controla el curso de los sucesos del mundo; él quita reyes y pone otros reyes. Él da sabiduría a los sabios y conocimiento a los estudiosos.”

¿De qué manera Dios pone y quita reyes?

Efesios 1:19-23 (NVI) 

“cuán incomparable es la grandeza de su poder a favor de los que creemos. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz 20 que Dios ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su derecha en las regiones celestiales, 21 muy por encima de todo gobierno y autoridad, poder y dominio, y de cualquier otro nombre que se invoque, no solo en este mundo, sino también en el venidero. 22 Dios sometió todas las cosas al dominio de Cristo y lo dio como cabeza de todo a la iglesia. 23 Esta, que es su cuerpo, es la plenitud de aquel que lo llena todo por completo.

DIOS PONE Y SACA REYES A TRAVÉS DE LA IGLESIA

¿Cómo elegir? ¿A quién votar? ¿Cuál es la regla?

Todas nuestras acciones están regidas y pesadas en la Palabra de Dios. Ella misma nos advierte:

Romanos 16:19b (NTV)

“Quiero que sean sabios para hacer lo que está bien y sigan siendo inocentes en cuanto a toda clase de mal.” 

Al momento de elegir debemos poner en primer lugar los principios de la Palabra de Dios y no nuestros gustos o filiaciones partidarias. Los partidos políticos responden a estructuras administrativas, los hombres responden a los partidos, nosotros respondemos a Dios.

Examine a los candidatos y seleccione entre ellos:

  1. Quienes respeten los principios Bíblicos
  2. Quienes no los violen abiertamente
  3. Quienes hayan sido eficientes en sus puestos públicos
  4. Quienes tengan una vida cuya trayectoria hable bien de su persona.

No podemos aceptar y apoyar a quienes, entre otras cosas:

  1. Estén abiertamente a favor del aborto
  2. Apoyen la diversidad de género como opción
  3. Apoyen el matrimonio igualitario con las mismas condiciones que el matrimonio heterosexual
  4. Apoyen la despenalización de las drogas
  5. Mantengan Derechos Civiles a quienes con sus actos los han rechazado.

Recuerde que la Biblia nos exhorta a poner al otro en primer lugar antes que a nosotros mismos y que es mejor dar que recibir. Por lo tanto, no elija según la conveniencia personal, sino el bienestar general.

Pidamos a Dios sabiduría. Votemos a conciencia

Walter Alejandro Escalante

Pastor Iglesia Restauracion RNC 5463

DNI 17.587.694

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