Hebreos 6:1 NVI
“Por , dejando a un lado las enseñanzas elementales acerca de Cristo, avancemos hacia la madurez. No volvamos a poner los fundamentos, tales como el arrepentimiento de las obras que conducen a la muerte, la fe en Dios…”
¿Cómo? ¿Dejar a un lado las enseñanzas elementales? ¿Qué le pasa?
El final de ese versículo y el siguiente dan una lista de esas “enseñanzas elementales”. Claramente no dice que ignoremos la base de la enseñanza cristiana, al contrario, dice que avancemos.
Avanzar entonces es “a partir de un lugar”. Avanzar es a partir de un punto de establecimiento. Avanzo cuando estoy listo para salir. Avanzo cuando estoy en línea de salida. Avanzo cuando hice una parada, una posta, cuando me detuve a descansar. Avanzo también cuando alcancé un nivel y tengo que seguir hacia el siguiente.
Entonces, una vez entendidos los principios de la fe, del bautismo, de la santidad, del discipulado, de la oración, de la lectura y el devocional personal… ¿tengo que volver todos los días a aprender lo mismo?
La palabra de ayer en Hebreos 5 nos decía que “debiendo que comer ya alimento sólido, ¿todavía lechita?” Bueno, después decía que hay cosas que no son para todos…
Avancemos a la madurez. A encarar la contención. A pensar cosas espirituales. ¡A entender y manejar las cosas espirituales! A ocuparme de los demás.
“hasta que todos lleguemos a estar unidos por la fe y el conocimiento del Hijo de Dios; hasta que lleguemos a ser un hombre perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo” (Efesios 4:13)
