¡Impactante!

Hebreos 12:28 NVI
“Puesto que nosotros estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente,”

Hoy realmente estaba tentado a hablar acerca de la inocencia de aquellos que creen todo lo que se les dice, un verdadero mal de este tiempo, que se aprovecha del exceso de información y la, cada vez, mayor falta de preparación. Pero me aguanté.

Bueno, la Biblia dice que ¡hasta Jesús fue tentado en todo! (El problema no es ser tentado, sino caer en esa tentación, je…)

Es que hay cosas que realmente son más importantes, y a veces nos distraemos con lo que hace mucho ruido, ¡pero no es productivo! Ya hace un par de días atrás charlamos de eso, ¿te acordás? “el imprudente se ocupa de cosas sin provecho” (Proverbios 12:11) Bueno, ese mismo imprudente es el que se cree todo y se pierde las cosas que realmente son valiosas e importantes.

¡Como lo que tenemos de Dios y tantas veces ignoramos! Como lo que él puso por delante y tal vez no valoramos. Como la vida que Dios nos ofrece y el lugar de donde nos sacó que casi como que nos olvidamos…

Muchas veces dije y lo repito: Tenemos que cambiar nuestra manera de pensar respecto de Dios, del Evangelio, de nuestra relación con Dios y lo que Dios espera de nosotros. Es necesario que bajemos a Dios de la mente al corazón y de ahí al espíritu, para entender, comprender y valorar todo lo que ahora sí somos y tenemos.

Ya lo dijo Pablo en Efesios, “que puedan entender cómo es Dios; el gran valor de la esperanza a la que han sido llamados, y de la salvación que él ha dado; que entiendan bien el gran poder con que Dios nos ayuda en todo.” (Efesios 1:17-19) Y no solo eso, que lo que Dios nos da y donde Dios nos puso no puede ser movido, anulado ni quitado.

¡Es necesario entender! Para dejar de darle valor a cosas que no tienen valor ni perder tiempo en cosas (o personas) que no lo merecen.

“…estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente…”

Tendría que agregar algo más: el autor de Hebreos dice que por lo tanto, reconociendo todo lo que Dios hace, lo que Dios nos da, de donde Dios nos sacó, dónde Dios nos pone… ¡que seamos agradecidos!

¿Somos agradecidos de todo lo que Dios hizo por nosotros y del lugar que nos dio? Si es así, ¿de qué manera demostramos ese agradecimiento?

Bueno… él mismo nos dice como debería ser: “adorándolo como a él le agrada, con temor reverente” ¡ufff…!

A ver… no era a mi manera, era a la manera de Dios. A ver, no es como yo quiero, es con temor reverente…

Mejor hubiera hablado de los que se creen todo, ¿no?

Que tengas un excelente día!!! 🥰

Dejar un comentario