Ezequiel 37:4 NVI
Entonces me dijo: «Profetiza sobre estos huesos y diles: “¡Huesos secos, escuchen la palabra del Señor!”
¿Cómo se determina cuando una persona está muerta? ¿En qué se basa el médico para “declarar” el fallecimiento?
En las series de tv de emergencias médicas es muy común escuchar, después de varios intentos del protagonista: “hora de la muerte…”, haciendo así un registro legal del deceso.
Antiguamente ponían un espejo en la nariz para confirmar si seguía respirando. Con la a aparición del estetoscopio, buscaban chequear los latidos del corazón.
Con los avances de la medicina se supo que el cerebro es prioritario y que mientras haya actividad cerebral, se podría mantener artificialmente el corazón, así que la determinación de la muerte pasó a regirse por el electroencefalograma.
Entonces una vez confirmado, ¿quién tiene la última palabra?
Juan 5:25 dice que “aún los muertos oirán la voz del hijo de Dios y los que la oigan, ¡vivirán!”
Lázaro, muerto, escuchó a Jesús.
La hija de Jairo, muerta, escuchó a Jesús.
El hijo de la viuda de Naím, muerto, escuchó a Jesús.
Si hasta los huesos secos pueden escuchar, ¿quién te dijo que se terminaron tus días? ¿Quién te dijo que ya no hay salida? ¿Quién te dijo que ya todo está perdido?
“…y los que la oigan, vivirán”
