Hoy me iba a meter en el tema de guerra espiritual y de la autoridad de Cristo (y por lo tanto del cristiano). Te iba a preguntar si creés que Jesús fracasó en su ministerio y su plan de salvación o si pensás que realmente tuvo éxito. Porque lo que define el éxito en una empresa es alcanzar la meta buscada, y a veces superarla.
Y como 1 Juan 3:8 dice que “Jesús vino para destruir las obras del diablo” entonces, ¿por qué creemos que esas obras siguen vigentes y que el diablo sigue teniendo poder sobre nosotros? Si Jesús vino a destruir ya destruyó. Y punto.
Pero seguí leyendo 1 Juan y diez versículos después me encuentro con algo totalmente distinto, pero creo que más importante, más profundo que la guerra espiritual.
Sí, porque la guerra espiritual genera morbo, pero no trae transformación; en cambio el amor y la práctica del amor producen fruto de bendición y de salvación. ¿Acaso como cristianos no somos el resultado de un pacto de salvación (que Jesús firmó en la cruz) y que fue hecho sencillamente por amor? ¿No dice Juan 3:16 “De tal manera amó Dios al mundo, que dio…?
El amor no es la fuente de todo, pero si el gran motivador. Por amor Dios creó, por amor Dios salvó, por amor Dios redimió, por amor Dios perdonó. Bueno, después de todo también Juan dice (y dale con Juan) que “Dios es amor” (1 Jn 4:8) ¡Ah! ¡Por eso le dicen el apóstol del amor!!!
Te decía que diez versículos más adelante de 1 Jn 3:8, o sea en el 18 dice: “Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.” El amor no es la fuente pero el gran motivador, que hace que las cosas pasen y mueve la mano de Dios casi como la fe, pero como sucede con otras cosas, no sirve de nada si no va acompañado de acción.
Declaración sin acción, solo palabras;
Fe sin acción, solo ilusión;
Compromiso sin acción, solo una fachada;
Amor sin acción, apenas un sentimiento, solo una emoción.
El amor debe confirmarse por medio de la acción y encima, que sea sincera. No el amor de la política, no el del seductor manipulador, un amor sincero que demuestre genuino interés por quien va a recibir esa manifestación de amor.
Digo ¿Qué habría pasado si Jesús solo hubiese hablado en el monte y luego hubiera vuelto a su posición de divinidad? ¿Qué habría pasado si solamente les daba una clase de teología a los ciegos o leprosos y los dejaba en esa condición? ¿Qué habría pasado si, después de escuchar a Pilato negaba todo y volvía a Nazareth?
Decía un viejo político argentino: “Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar”
“…no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino con hechos y de verdad.” (1 Juan 3:18)
Que tengas un excelente día!
