¿Estamos todos de acuerdo en que la adolescencia es una etapa bastante complicada de la vida? Estamos todos de acuerdo. En lo que tal vez no estemos de acuerdo es en cuánto dura esa etapa. La opinión clínica actual dice que es entre los 12 y los 19 años. Otros incluso pretenden estirarla hasta los 25. No sé. Lo que sí sé es que es una etapa complicada.
La adolescencia es necesaria para desarrollar la identidad. Se pone a prueba todo lo recibido y aprendido y al mismo tiempo se cuestiona eso mismo. Es la edad en la que los padres dejan de ser Dios y empiezan de a poco a convertirse en esos “anticuados que no entienden”. ¿Cruel? Sí, un poco. ¿Necesario? ¡Imprescindible! Es fundamental para cortar el cordón y el lazo de dependencia y tomar las propias decisiones.
En esa etapa, preferentemente en la adolescencia inicial (12/15), es el tiempo de imitación. Me diferencio de mis papás adaptando un grupo social; quiero mostrar al mundo que ya no soy el nene con “peinado al costado” (¡qué antigüedad!) y adopto costumbres, palabras, formas, gustos. Aparecen los peinados raros, los maquillajes extraños, la ropa opuesta a lo que mamá le gustaría. ¡Aparecen los aromas antisistema! y los cambios de carácter y humor, por la frustración permanente o por al choque hormonal.
Y a veces las decisiones que tomamos no son las mejores. A veces queremos parecernos al “vaguito” de la esquina. A veces nos juntamos con la “barrita” equivocada. A veces, aunque al principio no nos gusta, hacemos lo que ellos hacen para…. “encajar”, para pertenecer. ¿Hace falta que te haga la lista?
Cuánto más nos contradicen, más nos aferramos a estos nuevos hábitos. Cuánto más nos aprueban, ¡más incorporamos estos hábitos! (Papi… acompañá sin criticar, sin cuestionar, no vayas por la oposición, enseñá con el ejemplo) Definitivamente es la etapa de las decisiones.
¿Está mal cambiar? ¿Está mal ser distinto a lo establecido? ¿Está mal tomar un camino diferente al que querían que tome? Todo es cuestión de decisiones y de poner sobre la mesa los valores aprendidos y adquiridos para que se cumpla… “Enseña al niño a seguir fielmente su camino, y aunque llegue a anciano no se apartará de él.” (Proverbios 22:6 RVC)
Dice 3 Juan 1:11 “Querido hermano, no imites lo malo, sino lo bueno.” Adoptá las costumbres que te acerquen al plan de Dios y al propósito que tiene con vos. Rechazá los hábitos que te alejan de Dios o del lugar al que él te quiere llevar. El mismo verso termina diciendo: “El que hace lo bueno es de Dios; el que hace lo malo no ha visto a Dios.”
Vuelvo a la adolescencia. ¿A qué edad termina? No sea cosa que ya tengas más de 20 y sigas imitando a aquellos que no son de Dios….
“Imítenme, así como yo imito a Cristo.” (1ra Corintios 11:1 NVI)
Solo un pensamiento…
