¿Se puede tener una relación a distancia? Se puede. Es más, en tiempos de redes es habitual iniciar una relación a distancia. ¿Se puede edificar y afirmar esa relación a distancia? Se puede, según qué tipo de relación intentás edificar y afirmar. Se me ocurre que una relación de amistad puede nacer y perdurar a través de tiempos y distancias. Pero si lo que busco es una relación afectiva seria, tener una pareja, formar una familia, ¿se puede hacer a distancia?
Así como ese video humorístico del hombre que se quedó sin papel higiénico y le alcanzan una tablet con una foto, hay cosas que no cambian y no admiten versiones alternativas. Cuando apareció la TV decían que la radio iba a desaparecer ¿desapareció? Cuando aparecieron los ebooks decían que los libros en papel iban a desaparecer ¿desaparecieron? Si bien otras medios como el cine y los diarios mermaron y mucho, hay cosas que permanecen porque deben ser como son.
Recuerdo la pandemia del covid19… “vivimos una nueva normalidad”, “la gente no se va a abrazar más”, “va a desaparecer el trabajo presencial”, “ahora la iglesia va a ser online“. Si bien esta prácticas vinieron para quedarse, no remplazaron las originales ya que: la gente se sigue abrazando, el trabajo presencial volvió a su curso, y la iglesia incorporó el streaming, pero nada se compara con un momento unido de adoración y el mover de Dios en medio de su pueblo.
¡Ahí está! ¡Ese es el punto! “su pueblo”. El concepto de pertenencia es más fuerte que el de asociación. Yo puedo afiliarme a una entidad, club, obra social, biblioteca, pero no pertenezco a ellas y puedo salirme cuando quiera; pero la iglesia, la casa de Dios, el pueblo de Dios, el cuerpo de Cristo requiere de compromiso, intimidad y presencia. Presencia de Dios y mi presencia (sí, ya sé, también te podés salir de la iglesia)
Si tengo una relación a distancia, ¿puedo concebir hijos a distancia? Si tengo una relación a distancia, ¿puedo…. intimar a distancia?
Zacarías dice que Dios será para Jerusalén “…un muro de fuego y dentro de ella seré su gloria” (Zacarías 2:5).
Si el punto era ser “su” pueblo, cuánto más el punto es “dentro de ella”. Dios y la iglesia, Dios y el pueblo, Dios en la iglesia, Dios en el pueblo, Dios en vos. Y alcanzando ese nivel de vínculo íntimo y profundo es donde dice “seré su gloria”. O sea, la gloria de la iglesia es Dios dentro de ella (definamos gloria como honra, honor y plenitud); la gloria del pueblo de Dios es Dios dentro de él; la gloria del cristiano es Dios en y dentro de él.
No quiero explayarme demasiado para no caer un poco chocante o no sonar desubicado pero si Dios no está dentro tuyo, nunca vas a poder alcanzar la plenitud que Dios es capaz de darte. Y para estar dentro tuyo es necesario estar cerca, pertenecer, tener intimidad.
Repito: ¿Se pueden concebir hijos a distancia? ¿Se pueden oler flores a distancia? ¿Se puede “tener piel” a distancia? ¿Se puede “vibrar” con el tacto a distancia?
No te conformes con una afiliación.
No te conformes solo con una relación.
No te conformes con una sociedad.
No te conformes con conocer del tema.
No te conformes con ilusiones a distancia.
No te conformes con momentos pasajeros.
No te conformes con un “toco y me voy”.
Es necesario permanecer. Es necesario intimar. Es necesario pertenecer.
