Me agarraste en falta. Si miro hacia atrás, realmente no encuentro influencias positivas, o ni siquiera encuentro influencias. Ahora que escribo esto me hace pensar… ¿será por eso que me preocupa tanto la formación de la persona? ¿será por eso que me interesa y mucho que la iglesia tenga un carácter formativo? ¿será por eso que me importa tanto dejar un legado? ¡Sabés que me parece que es por eso!
A medida que vamos creciendo vamos buscando un referente. Alguien a quien seguir o copiar. Alguien a quien nos queremos parecer. Cuando estos no aparecen creo que está mostrando una falencia social grave: la familia no se está ocupando de dar un ejemplo sino que la acumulación de crisis de los últimos 100 años (para redondear nomás) han desviado ese enfoque y no solo eso, en la última década hemos sido testigos de la destrucción del concepto “familia” en medio de la sociedad.
Hoy los referentes son los “ídolos” deportivos. Si al mismo tiempo dan buen ejemplo como persona y familia, buenísimo, pero a veces se eligen a algunos que solo pateaban bien pero que han sido una vergüenza como persona, esposo y padre. Sí, hablo de ese.
Otros buscan en la política y se convierten en fanáticos seguidores de aquellos que solo buscan su propio beneficio o mantenerse en su puesto (o alcanzarlo) apoyado en la carencia de referentes sociales y ejemplos de vida. ¡Algunos hasta se los tatúan en el cuerpo!
Entonces, vuelvo a mí. No tuve un referente. En ningún área. Ni familiar, ni social, ni cultural, ni política, mucho menos deportivo porque no es algo que me atraiga. Otra pregunta que me cae ahora: ¿Será por eso que me aferré tanto a las enseñanzas de la Biblia? Mmmm… me parece que sí.
En la Biblia encontrás principios de vida. Encontrás respuesta a tus dudas de cómo comportarte. Encontrás dirección para tu propia vida. No quiero decir que mi referente es Jesús, porque estaría mintiendo, pero sus enseñanzas han sido clave (y confieso que un par de autores/escritores cristianos fueron de influencia para mí)
Hoy estamos llenos de influencers, algunos son edificantes, otros solo son unos estúpidos que buscan llenar sus vacíos apuntando a gente que necesita llenar sus vacíos. Tal vez sería tiempo de examinar quienes son nuestros “generadores de opinión” y revisar nuestras metas y destino, no sea cosa que estemos dando vueltas en la mediocridad sin avanzar, sin salir adelante.
Te recomiendo la Biblia. Te recomiendo el libro de Proverbios. Te recomiendo los evangelios, las palabras de Jesús.
¿A quién estás siguiendo vos?
