Cambios

“Año nuevo, vida nueva”, seguro lo escuchaste. Es uno de esos saludos típicos del brindis de fin de año, como el “Feliz Navidad y próspero año nuevo”. Podría empezar con una lista de frases hechas y lugares comunes que no son más que eso. El tema está en entenderlo, creerlo, vivirlo.

“Año nuevo, vida nueva”, y ya llevamos 12 días de este año sin contar el de hoy y casi, casi, que ya cabe preguntar: “Año nuevo ¿vida nueva?” (En realidad suelo esperar el 1ro de febrero para hacer este análisis pero los tiempos son cada vez más acelerados).

Casualmente para este año declaramos “Nuevas Etapas” pero es solo una coincidencia temática, si este fuera el año del renuevo (2024) o de la excelencia (2023) también haría la misma pregunta: ¿Vida nueva?

El ser humano se resiste al cambio. Queremos cambios, buscamos cambios, pedimos cambios, pero siempre queremos que cambie el otro. Pedimos el orden alemán y la puntualidad japonesa, buscamos la responsabilidad inglesa y la libertad estadounidense; pero todo eso que no afecte nuestras costumbres “a la argentina” y mucho menos que nos prohíban o dirijan.

Pero Edwin Cole dice que “el cambio no es cambio hasta que cambia”, o sea, muy lindo todo lo que declares pero hasta que no lo conviertas en acción, son solo palabras bonitas sin resultado efectivo.

Es imposible, o improductivo, intentar querer encajar lo nuevo en lo viejo, lo renovado en lo anticuado, lo vanguardista en lo clásico. Es necesario adaptarse, porque lo que no se adapta se muere.

Dice Mateo 9:16 “Nadie remienda un vestido viejo con un retazo de tela nueva, porque el remiendo fruncirá el vestido y la rotura se hará peor.” Y el 17 completa: “Ni tampoco se echa vino nuevo en recipientes de cuero viejo. De hacerlo así, se reventará el cuero, se derramará el vino y los recipientes se arruinarán.”

No te resistas al cambio.
No te resistas a los cambios.
No te aferres a las tradiciones.
No idolatres los rituales ni las costumbres.
No importa si “te enseñaron así” o si “tus padres y abuelos lo hacían así”. Mucho menos ¡mucho menos! si “en tu iglesia se hacía asi”

“Más bien, el vino nuevo se echa en recipientes de cuero nuevo y así ambos se conservan.” (Mateo 9:17b)

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