Estoy terminando unos espectaculares días de vacaciones. Realmente hace muy bien descansar un poco, reconectar con la familia y cargar pilas para continuar. No hablo de “desconectar” porque realmente no creo en eso. Hablo por mi, pero puedo descansar perfectamente y seguir conectado con la iglesia, que es lo que Dios nos dio para administrar.
Los lugares de veraneo tienen una estética muy particular. Según donde vayas, playa, montaña, río, campo o pileta, vas a encontrar “estilos” similares de vestimenta. A ver, no vas a encontrar sentado en la playa a un fulano ¡con traje y notebook! (Capaz con notebook sí, eh!) Es como un cierto sentido de ubicación. Vas vestido y preparado para el ambiente o lo que quieras hacer en ese lugar.
Me hace acordar a la parábola de los invitados a las bodas, a todos se les permitió entrar, a algunos casi se los obligó, pero después, al que no estaba vestido según la ocasión, “amablemente” lo invitaron a salir de la fiesta (Mateo 22:1-14).
Así podríamos hablar de outfit para gimnasio, un desayuno, una cena de trabajo, o conocer a tus suegros. Cada ocasión merece una preparación y vestimenta apropiada.
Como le dijo Jacob a su familia:
«Desháganse de los dioses ajenos que hay entre ustedes; purifíquense y cámbiense de ropa, y preparémonos para ir a Betel.» (Génesis 35:2-3)
1. Despojate de lo que no corresponde.
2. Cambiate de ropa.
3. Preparate para ir a “Betel”
Betel, “Bet-El”, traducido “Casa de Dios” ¿ok? Ok. Entonces: “Despojate de lo que no corresponde, cambiate la ropa y preparate para ir a la Casa de Dios” (y no estoy hablando de “vestirte de iglesia” sino de qué “vestido” vas a usar)
Así como Betel es la Casa de Dios, al mismo tiempo Pablo nos manda “desvestirnos de lo viejo y vestirnos de lo nuevo” (Efesios 4:24)
Ayer te hablaba de la determinación, de la decisión, del valor y la firmeza; todo lo que hace falta para decidir y permitirte ser transformado en una “nueva creación” (2 Corintios 5:17)
¿Qué ropas estás vistiendo?
¿De qué cosas te despojaste?
¿Estás preparado, te preparaste, para la casa de Dios?
Algo más… ¿Dónde queda Betel? Donde Dios te habla, donde Dios te ministra, donde Dios te guía; donde sos formado, donde sos discipulado, donde sos bendecido.
Dice Génesis 35:15 “Al lugar donde Dios había hablado con él, Jacob le puso por nombre Betel.”
¿Dónde te habla Dios?
No te presentes en su casa con vestidos viejos.
No vayas a él con tus pequeños dioses.
Preparate para estar a tono con la persona que Dios quiere hacer de vos.
Dice Pablo: “…dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar.” (Romanos 12:2 NTV)
