Súper Hombre

“¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡No! ¡Es Superman!” Así empezaba la transmisión radial de los 40, dando comienzo a una saga de trascendencia histórica. También en la revista de Action Comics, posteriormente DC’s Comics, inmortalizando al hombre de acero.

Yo recuerdo la serie de tv, la que acá apareció en los 70, de Christopher Reeves, que empezaba distinto: “¡Más rápido que una bala, más poderoso que una locomotora, capaz de saltar altos edificios de un solo salto… ¡Miren! En el cielo… ¡es un pájaro! ¡Es un avión! ¡No! ¡Es Superman!” Hoy sería considerado un gordo fuera de estado pero en esa época… ¡todo un súper héroe!

Esa confusión de la gente me recuerda a Pedro en la barca: “¡Es un fantasma!”, pero no era un fantasma, era Jesús (Mateo 14:26); o la pobre Rode, que le hicieron creer que estaba viendo visiones cuando vio a Pedro fuera de su casa. “¡Es su ángel!” le dijeron los “creyentes”, pero no era un ángel ¡era Pedro! (Hechos 12:14-15).

Tantas veces nos hacemos los espirituales recitando que “el mismo satanás se presenta como ángel de luz” (2 Corintios 11:14), para decir que debemos tener cuidado de los engaños, y no nos percatamos de tantas veces en las que no somos capaces de reconocer a Jesús. Como los de Emaús, ¿te acordás? (Lucas 24:16).

La manera en que miremos a Jesús va a determinar lo que recibamos de él. Porque según lo que yo crea o interprete acerca de él, es lo que voy a esperar, a pedir a buscar.

Cuando los ángeles presentaron a Jesús nacido dijeron: “Les ha nacido…. un salvador, que es Cristo, el Señor” (Lucas 2:11) y si bien muchas veces menciono este pasaje, todavía, a veces, nos olvidamos y lo miramos solo como alguna de esas características. Sabio fue Pablo cuando dijo: “si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.” (2 Corintios 5:16). La manera en que miremos a Jesús va a determinar lo que recibamos de él.

Siempre digo también que “tenemos que cambiar la manera de pensar acerca de Dios…. y de nuestra relación con él”, pero siempre tenemos la recurrencia de volver a lo mismo, a mirarlo tal vez, según lo que la tradición o costumbre dice de él.

¿Cómo ves a Jesús? ¿Qué pensás de él? Jesús mismo dijo: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» (Mateo 16:15), así que, obviamente debe ser algo importante la manera que vemos a Jesús o pensamos de él.

No es solo un maestro, muchos pueden enseñar. Jesús es Dios.
No es solo un héroe, hay muchos en la historia. Jesús es Dios.
No es solo un libertador, muchos pelearon por la libertad. Jesús es Dios.
No es solo un sanador, hay médicos y naturistas. Jesús es Dios.
No es solo un proveedor, hay gente que da y gente que ayuda. Jesús es Dios.

“Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios…” (Deuteronomio 7:9)

Dejar un comentario