Hoy es el último día de la Cruzada de Pentecostés, la Cruzada de Cumplimiento de Promesas. Hoy cerramos con un acto profético que no es otra cosa más que poner en práctica Mateo 7:7-8 y Marcos 9:23, o sea… nada del otro mundo y todo del otro mundo al mismo tiempo.
Arrancamos el miércoles diciendo que Pentecostés no es una manifestación externa, que no es lenguas ni caídas ni danza ni endemoniados; sino que esas son señales, solo señales que dan testimonio del dunamis, el poder transformador de Dios, el que vino a hacer de nosotros una nueva creación para afectar y así transformar el lugar donde estamos (Mateo 5:14-16).
Muchas veces escuché burradas como: “si no habla en lenguas no fue transformado”, “si no se cae se resiste a la mano de Dios”, “si cayó, Dios lo está tratando en el suelo”, y otras como esas, que parecen más al “ponete la cintita roja” que a la verdadera fe y manifestación de Dios.
¡No te olvides que Dios le mostró varias señales a Elías… “pero Dios no estaba en ellas” (1 Reyes 19:11-12)!
¡Es bravo Dios, eh! ¿Por qué hizo eso? ¿Será para ver si Elías se conformaba con las señales? ¿Sería para ver si Elías confundía a las señales con Dios?
Las señales no son Dios ni Dios está en las señales. Las señales solo son eso: señales. Indican una dirección, advierten de un desvío, informan un problema.
No te conformes con señales. No te confundas con las señales. Buscá el poder transformador.
Pentecostés no es señales. Pentecostés es poder y transformación. ¿Pentecostés es fuego? Sí, un fuego consumidor (Hebreos 12:29).
¿Dice acaso la Biblia que Jesús hablaba en lenguas? (ups) ¿Dice acaso que los discípulos se caían cuando Jesús los tocaba? (ups). Pero sí dice que fueron “hombres del vulgo” que fueron transformados, que iban por las casas “enseñando” y hablando de Jesucristo (Hechos 5:42).
¿Hacían señales? Seguramente. No lo dice, pero supongo que sí. Lo que sí dice es que “enseñaban y predicaban”.
¿Resultado? “Conforme crecía el conocimiento de la palabra del Señor, se multiplicaba también el número de los discípulos” (Hechos 6:7).
¿Conocés la “regla de tres simple”? Después nos enteramos que era una ecuación de primer grado: “si A = B y B = C; A = C”; “si A = 1; 2A = ??” (es 2)…
“Si el conocimiento de la palabra crecía, crecían los discípulos; ¿qué hay que hacer para que crezcan los discípulos? Que crezca el conocimiento de la palabra.”
Pentecostés es Poder, Intimidad, Propósito, Permanencia… ¡Palabra!
No busques señales.
No te conformes con las señales.
No te confundas por las señales.
Crecé en búsqueda de Dios, intimidad, poder de Dios… y el conocimiento de su Palabra.
