Según de qué se trate, puede ser una declaración de intención, un deseo, un anhelo o una descripción.
Encaja para publicidad de pegamento… “lo que La Gotita pega, nada, nada lo despega”, con la aclaración en la caja que decía: “La Gotita no llena intersticios”. ¿Qué es un intersticio? Los pequeños huecos que quedan cuando intentás pegar algo roto.
(Alerta: no uses La Gotita si las piezas no encajan a la perfección).
Hace un par de semanas se rompió el portallaves de casa. Digamos que ya casi había cumplido su ciclo. Era una artesanía que le regalaron a mi esposa hace unos… 15 años, aproximadamente. Era de madera, pintado y bien decorado. Se astilló al partirse y, por lo tanto… no encajaba con exactitud al intentar pegarlo.
El pegamento obvio era cola de carpintero. Bueno, no funcionó. 24 hs de secado y nada… se volvió a caer.
Encontré otro, más gelatinoso, se ve que ese se metía mejor en los “intersticios”… Sirvió. Un voto a favor para UNIPOX.
Aprendí que no todo lo que parece apropiado lo es, no todo lo que dice servir sirve, y que existe “un zapato para cada pie”
(si digo “horma para el zapato” tengo que explicar qué es…)
Lo que no queda perfectamente unido corre riesgo de rotura. De no servir. De mal funcionamiento.
Lo que no se pega con el pegamento correcto no solo corre los mismos riesgos, sino que, además, queda hecho un enchastre, un “masacote” antiestético que podría seguir funcionando… pero que no exhibís con orgullo.
¡Como la iglesia! ¿Viste? Es un rejunte de gente rota que nos amalgamamos intentando formar una masa compacta y uniforme que sirva para cumplir su función.
Pero somos gente rota.
A veces hay “intersticios”, a veces hay astillas, a veces incluso falta alguna pieza que debe ser reemplazada o cubierta.
Pablo vio esto y dijo: “Hermanos, les ruego por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se pongan de acuerdo y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén perfectamente unidos en un mismo sentir y en un mismo parecer.”
(1 Corintios 1:10)
Lo bueno es que el pegamento ¡es mejor que el UNIPOX!
“…por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un solo cuerpo […] y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.”
(1 Corintios 12:13)
Y también: “…siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo.
De él, todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.”
(Efesios 4:15-16)
Sí. No es muy personal esta refle de hoy. Es más ministerial. Pero los ministerios se hacen con personas.
¡Tenemos varios ministerios! Cada vez que los quiero nombrar, hay alguno nuevo…
¿Hay problemas dentro de ellos? Pfff… en todo lugar donde haya gente, hay problemas potenciales.
Pero esos problemas no son un problema.
El problema es detenerte a mirar esos problemas en vez de reconocer que el Espíritu de Dios es como el UNIPOX (¡mejor, eh!). Llena todos los huecos y terminamos perfectamente unidos.
Como diría Almafuerte: “No te des por vencido, ni aun vencido”.
¿Estás roto?
Sí. Bueno. Dale…
Entre los rotos, podemos estar perfectamente unidos.
