Ayer te hablaba acerca del poco valor que le damos y el poco uso que hacemos de las herramientas y recursos que tenemos a la mano. (Ver “Potencial y Efectividad”)
Anoche mismo conversaba con un joven acerca de la manera de estudiar la Biblia, y le comentaba cómo lo hacía yo cuando empecé a meterme en el maravilloso mundo de la Palabra de Dios. No había Internet, mucho menos Inteligencia Artificial. No existían las aplicaciones como la popular YouVersion (bueno, ni existía el celular). Tener un Nuevo Testamento multiversión era un lujo; una Biblia de estudio la comprabas en cuotas.
Si querías comparar entre versiones, primero tenías que ir comprando según tus posibilidades. Tampoco había muchas disponibles, pero, para cotejar con Reina-Valera 60, recién había aparecido la NVI. Estaba la Dios Habla Hoy, que era considerada “muy católica”, hasta que me di cuenta de que no era católica, ya que solo tenía los 66 canónicos. También acababa de aparecer una cosa rarísima que era la LBLA, La Biblia de las Américas, que era un intento de darle un tono más latinoamericano, eliminar el castellano y dar lugar al neutro. Pero después…
Después tenías que distribuirlas sobre un escritorio o la mesa del comedor e ir abriendo cada una en el pasaje que querías analizar, para comparar cómo estaba escrito en cada una de ellas y así sacar tus propias conclusiones.
(Así fue como descubrí más de un error de usos y costumbres, que no estaba amparado en la Palabra de Dios).
¿Y hoy? ¡Hoy tenés infinidad de recursos a disposición! Que los uses o no, es otra historia, aunque la parte más triste de esta historia es que, cuantos más recursos tenés, menos indagás y, por lo tanto, menos aprendés.
¡Ocupamos tanto tiempo en tonterías en lugar de convertirlo en algo productivo…! ¿Sabés cuál fue el video más viralizado de nuestras redes? Una discusión sobre el tatuaje. ¡Re profundo!
Una vez, uno de nuestros jóvenes publicó un video donde lo único que hacía era “encender la TV”. ¿Sabés qué pasó? Superó en pocos días las diez mil vistas… ¡Tremendo!
¿Qué uso le das a las redes y la tecnología? ¿Qué tipo de contenidos seguís en Instagram o TikTok? Estoy seguro, más que seguro, estoy convencido de que estás más al tanto de las idas y vueltas de Mauro Icardi entre Wanda Nara y la China Suárez que de seguir algún curso gratuito que te pueda dar un oficio con el cual sobrevivir.
Estoy más que seguro de que conocés las fechas de las finales de los mundiales, pero ni idea acerca de los acontecimientos históricos de tu país o de la historia de la Iglesia.
El lunes próximo (24 de noviembre) es feriado. Es un feriado trasladado; el feriado real es el 20 de noviembre. ¿Te pregunto?
¿Qué se recuerda/festeja/celebra?
Es el día de algo, en honor a alguien… ¿Día de qué en honor a quién? Te lo dejo de tarea… (¡contestá en comentarios! jajaja)
Dice Proverbios 19:8: “Adquirir sabiduría es amarte a ti mismo; los que atesoran el entendimiento prosperarán.”
¿En qué estás perdiendo o gastando o invirtiendo tu tiempo? (¿Notaste la trampita en la pregunta?)
Si lo estás perdiendo, vamos mal.
Si lo estás gastando, y podés, es tu decisión y elección.
Si lo estás invirtiendo… ahí vamos bien.
Pero.. ¿en qué?
Dice Proverbios que “la necesidad viene como caminante” (Proverbios 6:11), o sea que, cuando menos te lo esperes, aunque sea a paso lento, llega a su destino.
¿Qué estás haciendo?
¿Qué vas a hacer?
“Aprovechá bien el tiempo, que los días son malos” (Efesios 5:16).
