Limitantes

Es una constante en la Biblia y, por lo tanto, en el reino de Dios: tu origen no te condiciona y tu pasado no te define. Son circunstancias que, según el lugar que les des, pueden afectarte o no; porque lo que realmente define quién sos y determina tu futuro son tus decisiones.

Es un poco la excusa del mediocre: “yo no puedo alcanzar porque no tuve tus posibilidades”; cuando todos los días encontramos ejemplos de superación que son dignos de admirar y nos confrontan con nuestras miserias.

Conocés seguramente la historia de Carlos Tevez… ¿lo condicionó su entorno y su origen? ¡Ah, claro! Vas a decir que “tuvo suerte”, “tiene un don”, “no todos llegan”. Sí, puede ser. Vos tenés tus dones y también podés ser uno de los que llegan. Es una cuestión de enfoque.
Pero, como sea, ¿lo detuvo su origen?

¿Conocés la historia de Onassis? (¿Sabés quién fue Onassis?) Fue un famoso empresario griego que se hizo millonario comprando chatarra… ¡chatarra!, cuando se quedó sin trabajo.
¿Lo detuvo su limitación?

Lo mismo aplica en todas las áreas. Como ves, no es solo una cuestión espiritual, sino también natural. ¡Hasta las ciudades están involucradas!

“Natanael le dijo: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?» Y Felipe le dijo: «Ven y ve.»” (Juan 1:46), cuando Felipe le habla a Natanael acerca de Jesús.

Parece que sí, podía salir algo bueno de Nazaret. Aunque Jesús no era nativo de Nazaret, sino de Belén, pero la gente desconocía ese dato.
Y también desconocían la profecía. Miqueas dijo:
“Tú, Belén Efrata, eres pequeña para estar entre las familias de Judá; pero de ti me saldrá el que será Señor en Israel…” (Miqueas 5:2).

Tu origen no te condiciona, tu entorno no te define; ¡tampoco tu aspecto o tu tamaño dicen qué puedas o no hacer!
Sino que tus decisiones y acciones de hoy son las que definen y determinan tu futuro.

¡Y además…! ¿Sabés qué te diferencia de Tevez y de Onassis? Ellos no tenían a Cristo, vos sí.
Ahí es donde entra: “al que cree, todo le es posible” (Marcos 9:23) y el “cree solamente” (Marcos 5:36).

¿Cuál es tu estigma?
¿Qué te condiciona?
¿Qué entorno te define?

Digan lo que digan, pienses lo que pienses, te señalen o te critiquen…
De vos puede salir, podés alcanzar, podés llegar a ser quien cambie tu historia y tu realidad.

“Pero Dios escogió lo tonto del mundo para avergonzar a los sabios, y escogió lo débil del mundo para avergonzar a los poderosos. También escogió Dios lo más bajo y despreciado, y lo que no es nada, para anular lo que es, a fin de que en su presencia nadie pueda jactarse.” (1 Corintios 1:27-29)

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