Futuro cierto

Seguramente ya sabés que soy amante de la ciencia ficción. Me fascinan las series y películas futuristas que dejan un hilo muy fino entre la fantasía y la posible realidad. Soy fan consumado de Star Trek, Viaje a las Estrellas, en casi todas sus presentaciones, desde la original de 1968 hasta la última, de 2017. ¿Alguien se hubiera imaginado, a principios de los 70, que casi todos los elementos futuristas que se mostraban en la serie hoy son realidad? Creo que, dejando de lado el teletransportador (y obviamente los viajes interplanetarios y las razas alienígenas), todo existe hoy.

El capitán Kirk usaba un aparatito con el que se comunicaba a distancia, incluso a través de miles de kilómetros: nuestro celular. Hacía videoconferencias con el comando de la flota y con otras naves en el espacio; hasta hace un par de años usábamos plataformas de videoconferencia, hoy lo hacemos… con el celular. El teniente Zulu, el alférez Crusher o el comandante Data (el androide) usaban una pantalla táctil para manejar la nave; hoy es difícil pensar en pantallas comunes. El Sr. Spock, el Sr. LaForge y aun la doctora Crusher usaban una computadora táctil en su mano para ver el estado, tanto de la nave como de un paciente, y para dar instrucciones: una simple y común tablet.

Muchas veces pienso que Gene Roddenberry, el creador de Star Trek, es el Julio Verne del siglo XX.

Así como ellos inventaron un futuro que no conocerían, ¿nunca pensaste cómo será tu futuro? Tanto un futuro cercano como lejano. Tanto lo que te afecte en forma personal como lo que sea para las siguientes generaciones. ¡Cómo me gustaría presenciar el mundo del año 3000! Pero me parece que no voy a llegar.

Según tu edad te vas preguntando:
¿Cómo seré de adulto? (esa ya la pasé)
¿Llegaré a anciano? (¿a qué edad se es anciano?)
¿Conseguiré trabajo? (ya casi me jubilo)
¿Tendré mi propia empresa? (trabajo en la obra de Dios)

¿Encontraré pareja? (la mejor mujer y esposa que puede existir sobre la tierra, que más que ayuda idónea es columna, apoyo, empuje y sostén)
¿Formaré una familia? (5 hijos, 1 nuera y media, 1 yerno, 2 nietos)

¿Qué tendrá el futuro para mí?

Una cosa es verdad: dejando de lado a Julio Verne y Gene Roddenberry“Nadie sabe cuál será su futuro; por eso debemos dejar que Dios dirija nuestra vida.”

Así dice Proverbios 20:24, en una de esas reflexiones más apropiadas para Eclesiastés que para el mismo Proverbios, con la ventaja de que en ella misma te da la respuesta: “por eso debemos dejar que Dios dirija nuestra vida.”

Entonces, ¿qué hay que hacer? ¿Sentarse y esperar? ¿Convertirse en religioso pasivo? ¿Hay que trabajar y prepararse para el futuro o no?

Entiendo que parece una contradicción a lo que siempre hablamos acerca de un evangelio proactivo y a lo que hoy mismo voy a predicar.
Pero no hay contradicción; al contrario: trabajar para mi futuro es “dejar que Dios dirija mi vida”, y dejar que Dios dirija mi vida… es prepararme para el futuro.

¿Que cómo se hace? ¡Es fácil!

  1. Seguí las enseñanzas y principios de su Palabra.
  2. “Reconocé al Señor en tus caminos” (andando vos los caminos de Él).
  3. Aprendé a identificar y escuchar la voz de Dios cuando te dé una dirección específica para tu vida.

No te enredes en lo que no podés resolver.
No te ahogues con lo que quiera cargar tu mente.
No pretendas tener ni la bola de cristal ni la máquina del tiempo.
Edificá tu futuro, poniéndolo y dejándolo en las manos del Señor.

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