Trascendentes

Ser cristiano tiene que ver con trascender. Trascender es algo mucho más allá que hacerte conocido o relevante; es estar por encima, en otro plano, en otro nivel.

Algunos usan esta palabra para referirse a una persona cuando fallece: “trascendió”. Los que lo hacen justamente hablan de “planos espirituales”, no por ser cristianos precisamente, sino de esos bichos raros que hablan de “seres de luz” y “energías”, etc., los que antiguamente eran conocidos como “new age” o “nueva era”.

Pero dejando a esa gente… ¿nunca escuchaste la expresión “dejar este mundo”? Sí, la muerte tiene una cuota de trascendencia, y ser cristiano es trascender; así como ser cristiano empieza con morir: morir a la vieja vida, al pecado, a los razonamientos y criterios “mundanos”, y pensar en el reino. ¿Pensás en el reino?
¡Chan! Empezamos…

Ser cristiano es trascender; es una forma también de “pasar al otro lado”. Para Jesús y sus discípulos fue solo cruzar el lago… o no. Para esos varones algo brutos y algo torpes, era un símbolo y también una de las primeras pruebas de fe. Símbolo de dejar atrás las multitudes y tener tiempo a solas con su Maestro. Símbolo de cruzar a lo desconocido. Símbolo de identidad, exclusividad y pertenencia.

¿Y la prueba de fe? La experiencia de toparse con una tormenta en más de una ocasión; en una de ellas, Jesús no estaba; en la otra, Jesús dormía. Una total prueba de fe y puesta en práctica de verdades adquiridas.

Ser cristiano es trascender, y ese cambio de plano cambia tu identidad y pertenencia. ¿Sos cristiano? ¿O sos hijo de, padre de, hermano, esposo o esposa de…? ¿Sos cristiano? ¿O sos militante político, profesor de escuela, artista o escritor?
Ser cristiano es ser primero hijo de Dios, luego seguidor de Cristo, y después anunciador, sirviente, ministro.

Sí, te entiendo, suena fuerte, suena duro, confronta. A Jesús le decían eso: “Palabra dura es esta…” (Juan 6:60), y no quieras saber su respuesta…
Sí, el evangelio es una confrontación constante.

¿No dijo, acaso: “tomen su cruz” (Mateo 16:24)? Haciendo una invitación a morir a la vieja vida.

¿No dijo también que “si el grano no muere no da fruto” (Juan 12:24)? Diciendo que, otra vez, hay que morir…

¿No dijo: “es necesario volver a nacer” (Juan 3:3)? Mostrando que la vida que teníamos no sirve para el reino.

¿No dijo Pablo: “hagan morir lo terrenal en ustedes” (Colosenses 3:5)?

Ser cristiano es trascender. Es pertenecer, pero a algo que está en otro plano. Es tener identidad, pero con lo que está por encima de lo común y acostumbrado.
El evangelio es una experiencia “sobrenatural”.

¿Por qué, entonces, queremos seguir viviendo con los mismos criterios y comportarnos como siempre lo hicimos?
¿Por qué, entonces, queremos amoldar la vida cristiana a nuestro molde y usarla para un beneficio “terrenal”?

Ser cristiano es trascender, entrar a un plano superior, movernos en un nivel distinto.

Le dijo Dios a Moisés: “No sigan las costumbres de Egipto, país en el cual vivieron. No sigan las costumbres de Canaán, país al cual voy a llevarlos, ni vivan conforme a sus leyes” (Levítico 18:3).

Ser cristiano es trascender; es estar en un plano superior; es “pasar al otro lado”: un cambio de mente, de metas y de visión.

Dejar un comentario