Hay varias confusiones y malos entendidos respecto al cristianismo. Me suele pasar encontrarme con algunos que solo se enfocan en la “doctrina social” de la iglesia, pensando tal vez que la función de la iglesia es hacer beneficencia.
También me pasa encontrar gente que cree que ya está… que toda la humanidad es salva porque Jesús murió por todos, sin entender el punto tan importante de la autodeterminación. La salvación no es automática; requiere una aceptación, y la aceptación trae consigo algunos requisitos.
Otros hablan de la paz de Dios desde una óptica errada. Ayer mismo, por ejemplo, escuché una noticia sobre el nuevo Papa, donde este dijo que no toleraría las agresiones de Estados Unidos y le exigía detener el avance en la guerra. Dios es Dios de paz, dicen, y la guerra no encaja en el pensamiento cristiano, dicen…
Todas estas posturas tienen más de humanismo que de cristianismo o de soberanía divina. La famosa “doctrina social de la iglesia” no es más que un seudosocialismo escondido tras la cruz de Cristo, queriendo sembrar la idea de igualdad social: sacarle a los ricos para darle a los pobres (pero que no toquen los bienes de la curia… por favor).
A lo largo de la Biblia nos encontramos con un Dios diferente. Sí, es cierto. Jesús “nos dejó su paz” (Juan 14:27), pero aclara bien que su paz “no es la paz del mundo”. También es cierto que Pablo enfatiza el concepto de “la paz de Dios”, que claramente no es una paz social, humana o racional, ya que “sobrepasa todo entendimiento” (Filipenses 4:7).
Si “sobrepasa todo entendimiento”, es algo que está más allá de la lógica humana, de la razón y de lo supuestamente aceptado como paz social. No quiero meterme más profundo, pero… es el mismo Dios que manda matar a los perversos e infieles para erradicar el mal de la tierra.
Sí, también sé que eso era en tiempos del Antiguo Testamento y que ahora no estamos bajo la ley sino bajo la gracia, que la sangre de Jesús nos justifica delante del Padre y que “su misericordia triunfa sobre el juicio” (Santiago 2:13).
Pero también sé que “Dios no cambia” (Malaquías 3:6).
Para que se tenga eso en cuenta, aparece en Hechos el extraño caso de Ananías y Safira. Una pareja ambiciosa de poder y reconocimiento que conspiró para engañar a la iglesia. Pedro los acusó y señaló diciendo que estaban “engañando al Espíritu Santo” (Hechos 5:3), lo cual es totalmente cierto, pero no creo que ellos tuvieran conciencia de eso.
Solo buscaban quedar bien. No delante de Dios, sino delante de la comunidad, la congregación y, por supuesto y por sobre todo, de los apóstoles.
¿Qué pasó? Muchos ya conocen la historia, tal vez vos no, pero en algo que parece anacrónico o disociado de la época, fueron “ejecutados” por Dios y cayeron muertos tras las palabras de Pedro.
Solo un recordatorio de que “Dios sigue siendo el mismo…” (Hebreos 13:8).
Acá viene un lindo punto a tocar y debatir (ideal para “Sin Filtro”). ¿Es de cristianos aplicar la pena de muerte? Sí. ¡Chan!
Dios sí vino a traer paz, pero no a nuestra manera, sino, como todo lo de Dios, a su manera.
En realidad, Jesús nos confronta con sus palabras en Lucas 12:51: “¿Creen ustedes que he venido a traer paz a la tierra? Les digo que no, sino división”.
¡Uff! ¿Y ahora?
Ser cristiano no es tan simple como simpatizar con el cristianismo.
Ser cristiano no es solo ir a una iglesia, cualquiera sea.
Ser cristiano no es “ser buena persona”, “hacer buenas obras” o “ayudar a los demás”.
Bueno, esas cosas las hacen los cristianos, pero ¡eso no los hace cristianos!
Ser cristiano es, básicamente, ser seguidor de Cristo: sus principios, sus valores y su forma de ver el mundo.
Ser cristiano es ir a contramano del mundo en muchas formas de actuar y maneras de pensar.
Ser cristiano es marcar la diferencia y ser guiado por la Palabra de Dios.
Ser cristiano es… a veces no caer bien.
Ser cristiano es… pararte firme en tus convicciones.
Ser cristiano es… defender tus valores.
Ser cristiano es… mostrar con tus acciones que seguís a Cristo.
Ser cristiano es… no mezclarte con lo que no bendice.
Ser cristiano es… alejarte de lo que resta.
Ser cristiano es… tal vez cortar vínculos o relaciones.
Ser cristiano es… dar el ejemplo para que otros se acerquen a Dios.
No. La paz no es defender las conquistas sociales.
Paz es vivir de otra manera.
Paz es sentirse lleno… con Dios.
