Cuando fui a la escuela me enseñaron que una diligencia era una carreta con techo que se usaba en la época colonial para hacer viajes largos. Mirando películas “del viejo oeste”, también se nombraba a la diligencia como medio de transporte y al mejor uso de una terminal de ómnibus, los pasajeros esperaban a la puerta del bar que llegara “la diligencia de tal hora”.









