Desiertos

“No existen los desiertos”, decían algunos; “Estás en pecado”, decían otros; “Es una prueba”, era la respuesta más simple (e ignorante); “Es parte del proceso”, me gusta pensar y decir a mi, porque creo con total convicción que “No hay bendición sin transformación, no hay transformación sin proceso”. Podría decir, uniendo las ideas, que “el desierto es el lugar donde somos procesados”.

Estructuras

Hay cosas que no se hacen. No porque estén prohibidas. Hay cosas que están prohibidas que tampoco se tienen que hacer (aunque hay algunas cosas prohibidas que no deberían estarlo), pero hay cosas que no se hacen.

Ovejas

Dice Éxodo 3:1 “Moisés cuidaba las ovejas de Jetro, su suegro, que era sacerdote de Madián, y un día llevó las ovejas a través del desierto y llegó hasta Horeb, el monte de Dios.” Moisés lo sabía. O el suegro se lo hizo entender o el ya lo comprendía de antemano: las ovejas no eran propias, eran del suegro y al suegro tenía que dar cuenta por el movimiento, traslado, pastoreo, alimentación y destino de las ovejas.

Secuencias

“Todo tiene su tiempo”, dice Eclesiastés, y todo tiene su momento, todo tiene su lugar. Más allá de ese texto tan conocido es una verdadera obviedad. Por más que uno quiera, por más fuerza que hagamos, por mucha ansiedad que podamos tener, las cosas van a suceder en el momento que tienen que suceder.

Equipaje

Es una realidad no oculta, la vida actual, la forma en que vivimos, el sistema en que vivimos nos suma ocupaciones constantemente. A eso agregale los problemas que se presenten, que quieras o no, son parte de la vida y tenemos que resolver. ¡Ni qué decirte si, encima, tenés que tomar algún trabajito extra para sumar, porque no te alcanza…! Síntomas de los tiempos que corren.

Plenitud

El propósito es trascendente a mi propia vida porque es lo que le da sentido a mi vida y es lo que posteriormente queda de mí. Circula en estos tiempos una frase muy interesante que más o menos dice: “Cuando te nombran a Moisés, no pensás en el rebelde que golpeó la roca, sino en el libertador de una nación; cuando te nombran a David, no pensás en el que embarazó a Betsabé, sino en el que le escribía canciones a Dios y fue creado conforme su corazón.”

Perversiones

¿Cuál es la causa de las guerras? La ambición del hombre. El hambre de poder. El deseo de someter y sentirse superior al otro. Todo esto no es nada más ni nada menos que los atributos que Dios nos dio, pero pervertidos por la caída de Génesis 3. Dios nos creó con capacidad de gobierno. La capacidad de determinar, decidir, gobernar, administrar, incluso sojuzgar, necesaria para poder gobernar una tierra que estaba desordenada y vacía y a la y las razas que irían apareciendo. Cuando Adán y su familia fueron expulsados del huerto, lo que era bueno para gobernar degeneró en bueno para oprimir y poner en primer lugar solamente el beneficio propio.

Peligros

El manejo de nuestras emociones es siempre un tema complejo. Normalmente nos enfocamos en tratar las “malas emociones”, pero las buenas también tienen sus problemas. Tomate un tiempo antes de tomar alguna decisión que sea importante o vital. No te dejes llevar por las crisis que se levanten. No te subas a cualquier tren que pase ni te asustes por cualquier sombra que aparezca. Si a veces ni somos capaces de entender nuestras reacciones, ¿cómo pretendés manejar tu vida con tanta autoridad?