A veces nos aferramos a cosas seguras y firmes. “Es mejor tener un sueldo que un negocio”, te decían, pero también “es mejor ser tu propio jefe” ¡te dicen!
A veces nos aferramos a cosas seguras y firmes. “Es mejor tener un sueldo que un negocio”, te decían, pero también “es mejor ser tu propio jefe” ¡te dicen!