¿Cuál es la causa de las guerras? La ambición del hombre. El hambre de poder. El deseo de someter y sentirse superior al otro. Todo esto no es nada más ni nada menos que los atributos que Dios nos dio, pero pervertidos por la caída de Génesis 3. Dios nos creó con capacidad de gobierno. La capacidad de determinar, decidir, gobernar, administrar, incluso sojuzgar, necesaria para poder gobernar una tierra que estaba desordenada y vacía y a la y las razas que irían apareciendo. Cuando Adán y su familia fueron expulsados del huerto, lo que era bueno para gobernar degeneró en bueno para oprimir y poner en primer lugar solamente el beneficio propio.