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Tala

Así dijo Jesús respecto de la iglesia, bueno, de los cristianos; que los que lo siguen (seguimos) deben (debemos) “llevar fruto”, un “fruto que permanezca” y que acompañe nuestro diario vivir. Que donde vayamos, ese fruto esté ahí; que pueda ser comprobable, visible, palpable. Que muestre que hemos sido transformados y tenemos un compromiso con el que nos salvó. Algo de eso hablábamos ayer: “No te olvides del que te sacó de la esclavitud” y la mejor manera de recordarlo es “dando fruto”.

Recuerdos

Siempre se dice que los argentinos tenemos mala memoria. Que caemos en el error del perro del proverbio, ese que “vuelve a su vómito”. Que si no fuera así no volveríamos una y otra vez a caer en los mismos errores, confiar en las mismas personas que nos lastimaron, o votar a los mismos que ya nos engañaron.

Desiertos

“No existen los desiertos”, decían algunos; “Estás en pecado”, decían otros; “Es una prueba”, era la respuesta más simple (e ignorante); “Es parte del proceso”, me gusta pensar y decir a mi, porque creo con total convicción que “No hay bendición sin transformación, no hay transformación sin proceso”. Podría decir, uniendo las ideas, que “el desierto es el lugar donde somos procesados”.

Estructuras

Hay cosas que no se hacen. No porque estén prohibidas. Hay cosas que están prohibidas que tampoco se tienen que hacer (aunque hay algunas cosas prohibidas que no deberían estarlo), pero hay cosas que no se hacen.

Ovejas

Dice Éxodo 3:1 “Moisés cuidaba las ovejas de Jetro, su suegro, que era sacerdote de Madián, y un día llevó las ovejas a través del desierto y llegó hasta Horeb, el monte de Dios.” Moisés lo sabía. O el suegro se lo hizo entender o el ya lo comprendía de antemano: las ovejas no eran propias, eran del suegro y al suegro tenía que dar cuenta por el movimiento, traslado, pastoreo, alimentación y destino de las ovejas.

Secuencias

“Todo tiene su tiempo”, dice Eclesiastés, y todo tiene su momento, todo tiene su lugar. Más allá de ese texto tan conocido es una verdadera obviedad. Por más que uno quiera, por más fuerza que hagamos, por mucha ansiedad que podamos tener, las cosas van a suceder en el momento que tienen que suceder.

Plenitud

El propósito es trascendente a mi propia vida porque es lo que le da sentido a mi vida y es lo que posteriormente queda de mí. Circula en estos tiempos una frase muy interesante que más o menos dice: “Cuando te nombran a Moisés, no pensás en el rebelde que golpeó la roca, sino en el libertador de una nación; cuando te nombran a David, no pensás en el que embarazó a Betsabé, sino en el que le escribía canciones a Dios y fue creado conforme su corazón.”

A sus pies…

Te presento un debate histórico dentro de la iglesia: ¿cantidad o calidad? Esto puede llevar a críticas y discusiones y obviamente ambas posturas tienen su razón y fundamento. ¿Pocos pero buenos? o ¿Malo pero muchos? Sí, suena drástico, o extremista, pero es solo para marcar las diferencias.