Al principio todo era pecado. En la edad media decir que la tierra giraba alrededor del sol era pecado. No tan atrás, comer algunas comidas… era pecado. Un poco más acá, escuchar determinado estilo musical o usar tal o cual instrumento… era pecado. Después nos dimos cuenta que no es así (nos dimos cuenta, ¿no?) y empezamos a llamar pecado a lo que es pecado. Tanto lo simplificamos… que en la mente del cristiano el pecado se reduce a tres grandes grupos: robo, mentiras, sexo.
