Las cosas de Dios no son a mi manera, las cosas de Dios son a la manera de Dios. Las cosas de Dios no siguen mi razonamiento, ni se manejan según mi criterio, ni se mueven según yo creo que se deban mover. Las cosas … Continúa leyendo ¡Sorpresa!
Las cosas de Dios no son a mi manera, las cosas de Dios son a la manera de Dios. Las cosas de Dios no siguen mi razonamiento, ni se manejan según mi criterio, ni se mueven según yo creo que se deban mover. Las cosas … Continúa leyendo ¡Sorpresa!
Pocas son las cosas que sorprenden a Dios. Sí, que sorprendan a Dios. En realidad, por definición, es imposible sorprender a Dios. Lo mismo que siempre digo que es imposible decepcionar a Dios. ¿No me creés? ¿Qué significa decepcionar a alguien? Que ese alguien espera … Continúa leyendo ¡Sorpresa!