Las cosas de Dios no son a mi manera, las cosas de Dios son a la manera de Dios. Las cosas de Dios no siguen mi razonamiento, ni se manejan según mi criterio, ni se mueven según yo creo que se deban mover. Las cosas … Continúa leyendo ¡Sorpresa!
Las cosas de Dios no son a mi manera, las cosas de Dios son a la manera de Dios. Las cosas de Dios no siguen mi razonamiento, ni se manejan según mi criterio, ni se mueven según yo creo que se deban mover. Las cosas … Continúa leyendo ¡Sorpresa!