Esta quinta aparición está muy ligada a la anterior.
En cada una de las apariciones Jesus tenía un propósito.
A Jesus le alcanzaba con sólo aparecer para demostrar que resucitó. Pero en cada una de estas diez apariciones Dios tenía algo importante para hacer.
Jesus aparece dos veces a las mismas personas.
Dios es el Dios de las mil oportunidades.
Cuando Dios tiene un plan con tu vida y te desvias; Dice el Aposto Pablo “no hay nadie bueno” “ todos pecaron” . Podes tomar decisiones equivocadas, o correrte del camino por tu rebeldía, tu humanidad.
Cuando Jesus soltó la comisión , Tomas no estaba donde tenía que estar, entonces Jesus se tomó el trabajo de volver cuando Tomas estaba entre ellos.
“No importa tu condicion, importa tu posición”
Romano 5:8 Siendo pecadores, Cristo murió por nosotros.
Te eligió , te salvo siendo inmundicia. De esa manera te vio,te rescato y salvo.
Cuando Dios tiene un propósito con vos, a los que aman a Dios toda las cosas ayudan a bien, A los que están llamados según su propósito, con los cuales Dios tiene un plan en forma específica y personal.
JUAN 20
Incredulidad de Tomás
24 Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25 Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.
Venimos hablando que todo esto impidió que Tomas reciba entendimiento, revelación, autoridad, el manto para la tarea que tenía que hacer.
Podes tener muy buenos motivos, pero eso no impide de perder lo que Dios tenía para vos, si por las excusas impedis que Dios haga lo que él tiene que hacer con vos.
26 Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27 Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28 Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.
El número 8 representa “procesos”; al octavo año Egipto pasó de una tierra rica a la miseria y otra vez al octavo año, de la miseria a la riqueza.
Ocho significa nuevas oportunidades.
Cuando miramos a Dios en forma humana y actuamos en forma humana, entonces él no puede obrar. Esa es la manera en que limitamos a Dios.
La limitación por comportamiento con criterios humanos o por falta de fe, es la manera en la que limitamos el poder de Dios.
Te convertís en un obstáculo para lo que Dios quiere hacer.
Es importante estar donde tienes que estar cuando tienes que estar para hacer lo que tenes que hacer en el lugar y momento que lo tenes que hacer.
Dios tuvo misericordia y vino específicamente a Tomas para que reciba revelación, pero se perdió una parte, la de la comisión.
A Veces confrontamos nosotros a Dios.
El libro de Números cuenta la historia donde el pueblo reclama a Dios carne.
Dios le dijo a Moises es tanta la carne que van a tener que le van a salir por la nariz.
Siempre conviene estar del lado de la fe para estar donde tenemos que estar y hacer lo que tenemos que hacer.
Cuando estamos en la posición correcta la adoración es más que la oración, pero la unidad es más que la adoración. Porque ellos no estaban cantando y adorando, solo estaban todos juntos.
Cuando estamos metidos en un propósito, en una visión, cuando entendemos quién es Dios, reconociendo que él es el salvador, él mesías, Él se aparece en medio de eso.
Como pasó con Tomas, Jesus, fue directo a Tomas y le dijo mete tu mano y no seas incrédulo sino creyente. Fue directo a él, a completar el círculo que faltaba. A decirle necio, no estabas donde tenias que estar.
Tu razón no impide que las cosas tengan que pasar. Por tu razonamiento, podes perder revelación y la comisión.
Entonces Tomas respondió, sin meter la mano, creyo.
Tu excusa no impide que las cosas pasen igual y te puede sacar fuera del plan de Dios.
No seas incrédulo ( sin fe), cree.
¿ Qué pasa en tu vida cuando las dificultades te superan? esas situaciones que afectan tus emociones o sentimientos.
¿ Qué te pasa cuando te encuentras seco sin fruto?
El puente entre esas dos decisiones es lo que te coloca delante de la bendición o te condena al fracaso.
La decisión tiene que ver de qué forma vas a encarar tu vida.
¿Qué estás haciendo para el Señor?
¿cuales son tus prioridades?
¿Qué estás haciendo para poner en primer lugar al Señor?
¿Con qué criterio vas a entender o mirar a Dios? Con criterios humanos o criterios divinos.
