Hebreos 11:6 NVI
“En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.”
¿Qué significa que algo “existe”? Si días atrás dije que estaba en modo filosófico, lo de hoy ya no sé como definirlo…
La RAE (Real Academia Española de la lengua) dice que lo que existe es algo que es “real y verdadero” que tiene una “realidad física o mental”. Partiendo de esta definición, las cosas que existen son las cosas concretas, las que se pueden tocar, manejar, mover; pero también algo que aunque no lo vea yo sé que está y algo que “tiene una mente”.
Realmente es muy amplio. A ver: estoy usando una notebook, la puedo ver y tocar, la puedo mover y, repito, usar. Por lo tanto existe. Pero esta notebook está conectada a una red wifi, que me conecta a la red de redes, a internet y a través de ella esto que estoy escribiendo va a llegar, primeramente a un mensaje de whatsapp y luego a una plataforma de blog. (WordPress). Pero yo no puedo ver esta red de wifi aunque sí puedo manejarla, usarla, manipularla.
René Descartes, filósofo francés del s.XVII, dijo su famosa frase: “Pienso, luego existo” donde transmite la idea de que si existís, pensás, y si pensás, entonces existís. Esto va más allá de la existencia material y nos conecta con otro francés pero del s.XX (Jean Paul Sartre) que dijo que “la existencia precede a la esencia” o sea, que el quién soy y como soy depende de qué pienso.
¿Mucho lío? Imaginate mi cabeza en este momento. Ya parezco el auricular en el bolsillo del jean… esto es peor que definir el momento del inicio de la vida.
Además, ¡encima!, la palabra ‘existir’ viene del latín y significa literalmente: “sacar la esencia afuera” o sea, “surgir, manifestarse, mostrarse”.
Entonces, si lo que existe se hace ver, se manifiesta, piensa, se relaciona conmigo y puedo interactuar… ¿Qué me está diciendo el autor de Hebreos al decirme que “tengo que creer que Dios existe”?
No alcanza con saber que Dios está, es necesario, para agradarle y entonces recibir los beneficios del pacto, relacionarme, interactuar con él y permitirle, que se manifieste en mí. ¿No?
No sé, es solo un pensamiento medio loco.
Que tengas un excelente día!
