Hubo un momento en mi vida en que cambió mi pensamiento y entendimiento sobre el concepto de mediocridad. Antes de eso, me parecía una conducta aceptable, hasta diría ideal. Siempre fui autodidacta en muchas de mis ocupaciones, entonces creía que “mediocridad” era tener cultura general: saber un poco de todo, picotear en cada cosa, estar en la “media” de la población.









