Este texto del Pastor Walter Escalante explora el concepto espiritual de que cualquier bien o vida consagrada a Dios incrementa su valor intrínseco. Basándose en las leyes de Levítico, el autor explica cómo recuperar una ofrenda antigua requería pagar un costo adicional, lo que demuestra que la pertenencia divina eleva el precio de lo entregado. El autor traslada esta lógica al plano personal para combatir la baja autoestima, argumentando que quienes han entregado su vida a Cristo no deben permitir que otros los menosprecien. El mensaje central enfatiza que el creyente fue adquirido mediante el sacrificio de Jesús, por lo cual posee un valor incalculable. Finalmente, insta al lector a salir de su zona de confort y dejar de actuar como si fuera un objeto de oferta o liquidación emocional.