Palabras huecas…

No tengo absolutamente ninguna manera de demostrarlo, ni comprobarlo, pero la invasión de Senaquerib a Judá debe ser uno de los primeros registros bíblicos —o históricos— de una campaña conspirativa usando fake news.

Que los mandó Dios…
Que Dios era inútil para librarlos…
Que Dios era igual que otros dioses…
Que el rey era un mentiroso…
Que el rey los había “entregado”…

Una “sarta” de mentiras para manipular a un pueblo que estaba bajo la presión de perder su libertad, aun su vida.

Una situación difícil para un pueblo que podía entrar en crisis económica. La invasión y el control de las ciudades de Judá afectaban la circulación, el comercio y la supervivencia de la población.

Las emociones se alteran. La mente se desenfoca. Los pensamientos se disparan y estás más abierto a recibir y creer cualquier cosa que circule, o que te digan, o las mentiras que te quieran vender.

Pero, a pesar de que todo jugaba a favor de Asiria, Judá no cayó en la trampa de Senaquerib, no respondió a su provocación ni creyó las mentiras sobre su Dios y su rey.

Es que Ezequías les había dado claras instrucciones:

“Pero el pueblo permaneció callado y no le respondió una sola palabra, porque el rey había ordenado: ‘No le respondan’.”
(2 Reyes 18:36).

El mejor remedio para la manipulación: no escuchar, ignorar, no obedecer.

Hoy estamos rodeados de fake news, algunas totalmente ridículas, otras totalmente peligrosas.

Una cosa es la tontera del terraplanismo: no molesta a nadie y le da muchos seguidores a algunos.

Pero otra muy distinta es que las vacunas provoquen daño cerebral o un retroceso cognitivo.

O que la NVI es satánica…
O que podemos presionar a Dios…
O que podemos servir a Dios sin congregarnos…
O que Dios no va a cumplir su propósito en tu vida.

Como Judá, lo importante es escuchar las advertencias y no prestar atención a los engaños y la manipulación.

Dijo Pablo:

“Que nadie los engañe con palabras huecas…” (Efesios 5:6, DHH).

Nos rodean las palabras huecas.

¡Nos rodean los huecos que hablan!

No los escuches…
No hagas caso…
No les obedezcas…

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