Hoy tardé en empezar a escribir. No porque no tuviera qué escribir o Dios no me haya hablado; todo lo contrario, tenía (tengo) seis pasajes con los cuales podría hacer seis devocionales distintos… ¡y eso me estresa! Bueno, no, no me estresa, pero me pone … Continúa leyendo “¡Pobree…!”









