Descanso…

Ufff… ¡Sí! Necesito un descanso… Necesito un descanso de la mediocridad.Necesito un descanso “de los mediocres”.Necesito un descanso de los políticos.Bueno, necesito un descanso de los políticos populistas.Necesito un descanso de los periodistas militantes.Necesito un descanso de los que reclaman por todo.Necesito un descanso de … Continúa leyendo Descanso…

Hombres…

En los últimos años, casi un par de décadas, creo, cuando empezó a avanzar el falso feminismo que vino a destruir el concepto ‘familia’ y por sobre todo la imagen masculina, pudimos ver un deterioro en la sociedad. Tengo que cuidar mucho mis palabras porque enseguida me van a tildar de fanático, machista o militante de alguna ideología política. Realmente te digo, ninguna de las tres cosas.

Lealtades

Todos pasamos una etapa en nuestra vida en la que se nos preguntó o preguntamos: ¿Qué es lo que más te gusta, o lo primero que vez en una mujer/un hombre? En mi caso particular siempre cuento que me enamoré de los ojos de mi esposa.

¡Arriba las manos!

Creo que si hay una expresión popularmente reconocida es el “¡Arriba las manos!” Por supuesto que no es la única en esa categoría, podría mencionarte “¿Qué gusto tiene la sal?” y obviamente ya sabés la respuesta, o si te digo “¡Hola Don Pepito!” ¿Qué contestás? Pero desde tiempos inimaginables “arriba las manos” nos hace correr un frío por la espalda, ya sea viniendo de un policía, un ladrón ¡o una broma!

Escudo

No recuerdo bien si fue en el primer año de la escuela secundaria o en el último de la primaria, que había una materia llamada “Higiene y puericultura” que básicamente trataba de la prevención de enfermedades por medio de la medicina preventiva, controles periódicos y … Continúa leyendo Escudo

Diferencias

más allá de las modas están los estilos y la “evolución de las creencias”. Realmente no sé que es peor, si la risa, el oro y la alabanza; demonizar la batería, las luces y banderas; o la discusión sobre qué es más importante: la alabanza, la palabra, la oración o el evangelismo.

Tala

Así dijo Jesús respecto de la iglesia, bueno, de los cristianos; que los que lo siguen (seguimos) deben (debemos) “llevar fruto”, un “fruto que permanezca” y que acompañe nuestro diario vivir. Que donde vayamos, ese fruto esté ahí; que pueda ser comprobable, visible, palpable. Que muestre que hemos sido transformados y tenemos un compromiso con el que nos salvó. Algo de eso hablábamos ayer: “No te olvides del que te sacó de la esclavitud” y la mejor manera de recordarlo es “dando fruto”.

Recuerdos

Siempre se dice que los argentinos tenemos mala memoria. Que caemos en el error del perro del proverbio, ese que “vuelve a su vómito”. Que si no fuera así no volveríamos una y otra vez a caer en los mismos errores, confiar en las mismas personas que nos lastimaron, o votar a los mismos que ya nos engañaron.