Hagamos un poco de historia: la destrucción de Jerusalén y el 2.º Templo ocurrió alrededor del año 70 (casi 40 después de la muerte de Jesús).
En esa operación de conquista y dominación, literalmente “no quedó piedra sobre piedra”, y solo se preserva la pared que daba al este, el llamado “muro de los lamentos”.
Este suceso fue profetizado por Jesús. Jesús no tenía el oficio de profeta, pero profetizaba, y sus profecías apuntaban al tiempo final y a lo que se conoce como “la restauración de todas las cosas” (Hechos 3:21).
Él predijo lo que iba a suceder de manos del emperador Tito, pero no se quedó con eso, sino que da las causas, razones o motivos (falta “circunstancia” y ya somos Jirafales).
Anoche, “casualmente”, mencioné algo de esto. Se ve que Jesús venía con esta carga y les dijo en un momento: “Dense cuenta… que el reino de Dios está entre ustedes” (Lucas 17:20 NTV).”
“Darse cuenta”… ¡Qué importante que es!
Recuerdo la película de Brandoni
y China Zorrilla, con un joven Grandinetti (cuando era buen actor), que pasaron por eso: darte cuenta…
Darte cuenta de quién sos, de dónde estás, de quién está con vos.
Darte cuenta de tu potencial, de tus posibilidades, de los recursos a tu disposición.
Darte cuenta del tiempo en que vivís, de tu posición y función, de tu llamado y quién te llamó.
Siempre digo que debemos cambiar nuestra manera de pensar respecto de Dios y el evangelio, de la iglesia y la visión, de nuestra posición delante de Dios y de lo que Dios espera de nosotros.
Pero… ¿alcanza con cambiar la manera de pensar?
Porque puedo pensar de acuerdo a la visión de reino, pero… si no me doy cuenta de que ese reino está presente… ¿de qué sirve?
Le pedimos a Dios. Dios responde. No te das cuenta.
Pedimos una salida, una solución, otra vez, una respuesta. Esto llega. No te das cuenta.
Jesús confrontaba a sus discípulos con esas cosas: “Maestro, ¿dónde preparamos el pésaj? —Cuando vean al muchacho con el cántaro, síganlo; donde él entre, preparen la cena” (Lucas 22:10).
¿Y si pasaban delante del muchacho y no lo veían?
Darse cuenta…
¿Por qué fue destruida Jerusalén? ¿Por qué fue derribado el templo de Herodes?
“…y te destruirán por completo. Matarán a tus habitantes, y no dejarán en ti ni una piedra sobre otra, porque no reconociste el momento en que Dios vino a visitarte” (Lucas 19:44).
¿Estás reconociendo lo que Dios está haciendo?
¿Sos consciente de que Dios quiere usarte?
¿Te das cuenta de que sos hijo, sos pueblo, sos iglesia?
¿Sos capaz de entender que este es tu tiempo?
¿Te das cuenta de que Dios tiene un plan con vos?
¡Darse cuenta!
¡Qué importante es…!
