Señales

Las señales son importantes.

Si alguna vez tuviste que ir a recoger a alguien al aeropuerto, alguien a quien no conocías, llevaste algo que te identificaba o sabías de algo que te haría reconocer a la persona.

Lo mismo si nunca habías ido al aeropuerto (me pasó): usaste señales (o GPS) que te indicaran cómo llegar.

Sí. Las señales son importantes.

Trabajé muchos años en Buenos Aires. Conocía las calles y sus vueltas a ojos cerrados. Todavía hoy, varias décadas después, sé cómo ir, dónde ir y los mejores trayectos para hacer…

Pero (y acá vienen los problemas) cambiaron muchos accesos, el sentido de las calles; hay nuevas colectoras y dársenas de giro y, por lo tanto, ¡a pesar de saber!, tengo que estar muy atento a las señales (si no quiero una multa o un accidente).

Las señales son importantes.
Las señales son necesarias.
Las señales son las que te muestran la dirección y si vas o no por el buen camino.

Es necesario identificar, reconocer y seguir esas señales.

David ya estaba en el trono. Todavía tenía algunos enemigos que querían reimplantar el linaje de Saúl.

Pero Dios había elegido a David.

Todos empezaron a reconocer el liderazgo de David. No solo el pueblo ni aquellas mujeres que le cantaban, sino también funcionarios y militares admitieron que era David el que lideraba a Israel.

Entonces…

“Entonces David comprendió que el Señor lo había confirmado como rey de Israel, y que había hecho prosperar su reinado en atención a su pueblo Israel.” (2 Samuel 5:12)

Las señales son importantes. A veces no terminamos de darnos cuenta de lo que Dios está haciendo, porque pasó tanta agua bajo tu puente que no querés ni oler la frustración y el fracaso.

No. No es falta de fe. No seas así.

Toda la cultura evangélica en los últimos dos mil años criticó a Tomás, “el incrédulo”, por decir: “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré”. (Juan 20:25)

¿Vos sabías que Tomás tenía un hermano gemelo?
¿Tenés idea de cuántas veces lo habrán confundido con su hermano y a su hermano con él?
¿Podés juzgar a Tomás por no creer que “vieron a Jesús”?

Es más que entendible que pida pruebas.

No. No es falta de fe. Es “estar curtido” con malas experiencias y algún que otro abuso y manipulación diciéndote “Dios dijo”, cuando Dios no había hablado.

Las señales son importantes.

Dios te manda estar atento a las señales, pero en ningún momento te dice que tengas que pedirlas o detenerte si no las hay.

Observá lo que Dios te pone delante.
Prestá atención a lo que se habla a tu alrededor.
Sé astuto en reconocer qué está haciendo el Señor.
Y no dudes… que lo que Él dijo que iba a hacer, eso Dios hará.

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