Autor: Pr Walter Escalante

Blog personal del pastor de la Iglesia Restauración en la ciudad de Florencio Varela, Argentina

Escudo

No recuerdo bien si fue en el primer año de la escuela secundaria o en el último de la primaria, que había una materia llamada “Higiene y puericultura” que básicamente trataba de la prevención de enfermedades por medio de la medicina preventiva, controles periódicos y … Continúa leyendo Escudo

Diferencias

más allá de las modas están los estilos y la “evolución de las creencias”. Realmente no sé que es peor, si la risa, el oro y la alabanza; demonizar la batería, las luces y banderas; o la discusión sobre qué es más importante: la alabanza, la palabra, la oración o el evangelismo.

Tala

Así dijo Jesús respecto de la iglesia, bueno, de los cristianos; que los que lo siguen (seguimos) deben (debemos) “llevar fruto”, un “fruto que permanezca” y que acompañe nuestro diario vivir. Que donde vayamos, ese fruto esté ahí; que pueda ser comprobable, visible, palpable. Que muestre que hemos sido transformados y tenemos un compromiso con el que nos salvó. Algo de eso hablábamos ayer: “No te olvides del que te sacó de la esclavitud” y la mejor manera de recordarlo es “dando fruto”.

Recuerdos

Siempre se dice que los argentinos tenemos mala memoria. Que caemos en el error del perro del proverbio, ese que “vuelve a su vómito”. Que si no fuera así no volveríamos una y otra vez a caer en los mismos errores, confiar en las mismas personas que nos lastimaron, o votar a los mismos que ya nos engañaron.

Desiertos

“No existen los desiertos”, decían algunos; “Estás en pecado”, decían otros; “Es una prueba”, era la respuesta más simple (e ignorante); “Es parte del proceso”, me gusta pensar y decir a mi, porque creo con total convicción que “No hay bendición sin transformación, no hay transformación sin proceso”. Podría decir, uniendo las ideas, que “el desierto es el lugar donde somos procesados”.

Estructuras

Hay cosas que no se hacen. No porque estén prohibidas. Hay cosas que están prohibidas que tampoco se tienen que hacer (aunque hay algunas cosas prohibidas que no deberían estarlo), pero hay cosas que no se hacen.

Ovejas

Dice Éxodo 3:1 “Moisés cuidaba las ovejas de Jetro, su suegro, que era sacerdote de Madián, y un día llevó las ovejas a través del desierto y llegó hasta Horeb, el monte de Dios.” Moisés lo sabía. O el suegro se lo hizo entender o el ya lo comprendía de antemano: las ovejas no eran propias, eran del suegro y al suegro tenía que dar cuenta por el movimiento, traslado, pastoreo, alimentación y destino de las ovejas.