¡Ay, Deuteronomio! A pesar de que tenés nombre de remedio, tengo que admitirlo, tengo que confesarlo… sos uno de los mejores libros del Antiguo Testamento. Digo “uno de…” y no “el mejor…” para no entrar en competencias o provocar grietas. Seguramente tendrás tu opinión personal … Continúa leyendo Aceptados









